Poco a poco voy besando el dulce miel de tú
boca, con el miedo que me arropa porque no nos vean aquí. Lentamente voy despacio, vas quitándote la ropa, de
repente como loco te abalanzas sobre
mí. Infieles luego
que se encuentran el amor haciendo, mientras sus ‘parejas’ están durmiendo. Nos llama el vicio del pecado y seguimos cayendo, en la cama fuego como un infierno.
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