En su escala de valores, él pone siempre primero, sobre todo la importancia de un corazón entero. Bien parado o en la lona, hay que ser buena persona, dice aquel que a mí me guía noche a noche y día a día.
A el la vida le dio todo y él le devolvió el doble, de movida ofrece el codo y un corazón puro y noble.
Lo juro por mí pellejo, para mí "Dios" es mí viejo.
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